El sexo sin pareja estable: libertad sexual

sexo-1f1La etapa de soltería suele tener la ventaja de ofrecer un mayor tiempo libre y mayor libertad sexual que aquélla en la que estamos en pareja. Podemos utilizar este tiempo para experimentar sexualmente con diferentes parejas si así lo deseamos.

El que carezcamos de una relación estable no impide que en cualquier momento podamos tener una relación sexual con alguna nueva persona o, quién sabe, conocido/a de siempre.

Variedad de experiencias

Puede que nuestro concepto de lo que buscamos sexualmente varíe mucho tras estas experiencias, lo que nos ayudará a definir uno de los rasgos que podemos considerar importantes de una futura y posible pareja. Muchas relaciones no funcionan bien porque la sexualidad no es satisfactoria e, incluso, se desconoce cuál podría serlo.

No como escape

Por último, pero sobre todo imprescindible, es tener presente que nunca deben mantenerse relaciones sexuales con quien no nos apetece sólo por huir de la soledad y, sobre todo, que ha de tenerse especial cuidado con la pareja que elegimos utilizando siempre protección ante las enfermedades de transmisión sexual.

Por: Carlos Fredo

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Ninfomanía: Cuando el sexo se convierte en una enfermedad

El libro autobiográfico de la francesa Valerie Tasso, ‘Diario de una ninfómana’, sigue dando mucho de qué hablar. Cuenta la historia de una mujer culta, de buena familia, licenciada en dirección de empresas, que decide dejarlo todo por su adicción al sexo, y convertirse en prostituta. Un sorprendente relato que despierta el interés por conocer los entresijos de esta enfermedad que no es tan superficial como parece.

Que una mujer tenga un gran apetito sexual o mantenga relaciones esporádicas no significa que sea una ninfómana. Cuando hablamos de ninfomanía nos estamos refiriendo una enfermedad, mucho más compleja de lo que la mayoría de la gente piensa. Se trata de un deseo sexual violento e insaciable que, según los psicólogos, supone una dependencia que no cesa, a pesar de que se mantengan relaciones sexuales de forma habitual o se consuma material pornográfico.

A pesar de que no están bien definidos los límites de esta patología, se habla de ninfomanía cuando el sexo domina el pensamiento de un individuo, e influye de manera notable en la vida diaria de alguien.

La búsqueda de afecto a través de las relaciones sexuales suele ser la principal causa de aparición de esta enfermedad. Las ninfómanas tratan de buscar en la cópula o la masturbación lo que no encuentran en el terreno afectivo. Pero la insatisfacción es cada vez mayor, por lo que este ansia de sexo se convierte en una adicción imparable.

A pesar de que lo habitual es que la ninfomanía se produzca como consecuencia de alguna enfermedad psicológica, también existen otros factores que incrementan el riesgo de aparición de este trastorno, como por ejemplo el consumo de determinadas sustancias como los opiáceos o anfetaminas, o la aparición de algún tumor.

Pero no sólo las mujeres podemos sufrir esta enfermedad. En el caso de los hombres, el equivalente a esta hipersexualidad, es la llamada ‘satiriasis’ o ‘andromania’, que presenta los mismos síntomas que en el caso de las féminas.

Para acabar con este mal, tanto hombres como mujeres, pueden acudir a terapias de ‘sexólicos anónimos’, que son muy similares a las de los adictos al juego o al alcohol, por ejemplo, y en las que, además de conocer a personas que se encuentran en su misma situación, tratará de superar su problema con ayuda de especialistas.

María Aguirre – Mujerhoy.com

La moda del tupper sex

Cremas de sabores, polvos con aromas sugerentes, consoladores con varias marchas y lubricantes que prometen intensificar el orgasmo. diseccionamos ‘la maleta roja’ para ver cuánto de ciencia hay en ella.

Una vez pulsado el botón es difícil parar. Elegante, sexy, innovador, de dimensiones perfectas y diseños que van más allá de la perversión. Su vibrante y aterciopelado glande incita a la lujuria a la velocidad y potencia de vibración que una necesite hasta estremecer el último poro de la piel. ¡Y así, que pasen mil horas!

En cualquier reunión de tuppersex, el vibrador es recurrente y siempre hay alguno de última generación que dejaría desaborido al mismísimo Marlon Brando, tan voluptuoso con su mantequilla en El último tango en París. Ya en aquella época, cuando todos parecíamos eremitas resistiendo tentaciones, cada cual sacó a relucir su artillería erótica: nata, vaselina, crema de chocolate… Exquisita y de texturas impecables, pero demasiado enclenque para tan magnos propósitos, ya que estas y otras sustancias grasas caseras perforan el látex del preservativo con diminutos orificios que, aunque imperceptibles al ojo humano, dejan escapar virus y microbios que causan irritaciones en las mucosas internas del ano. Además, alteran el pH de los tejidos de la vagina, rompiendo así la barrera de protección que impedía el crecimiento de microorganismos patógenos. Quedaba también pobre el recurso de la saliva, tan ancestral como el mismo sexo, pero algo escasa en densidad y de efecto demasiado fugaz.

Sin embargo, en los últimos tiempos, la nouvelle cuisine del sexo ha llegado a nuestras despensas. Lubricantes, aceites, preservativos, cremas y juguetes sexuales se han vuelto indispensables. Avivan el juego sexual, incitan a la pasión, facilitan la penetración y prolongan la erección. ¿Pero qué misterio científico esconden?

El secreto está en la composición

Lo primero que destaca es su mejora: materiales de primera calidad (como la silicona médica) e hipoalergénicos, diseños ergonómicos e ingredientes sacados de la cosmética tradicional y las investigaciones más avanzadas para alcanzar emociones cada vez más fascinantes. La clave está en dar con productos que, además de excitantes, sean inocuos y mantengan la movilidad del esperma. “Más vale un cambio de aceite a tiempo que recurrir a otros tratamientos más costosos y fatigosos”, dice el endocrinólogo de Memphis William H. Kutte. De hecho, él ha ideado un lubricante que favorece la concepción.

Casi siempre bajo nombres comerciales muy sugerentes, cada uno describe su particular fórmula magistral de la pasión. Para el hombre que busca sensaciones extremas, el mercado ofrece estimulantes de alta tecnología que mejoran el riego sanguíneo del pene. ¿El secreto? Aplicarlo en suaves masajes en puntos estratégicos: el glande y las zonas anterior y posterior del pene. Incluyen zinc, tan importante en la producción natural de testosterona; dopamina, un eficaz transmisor que mejora la sensibilidad y potencia el deseo; y extractos de la planta Epidemium, que libera testosterona y aumenta la función eréctil. Pero es solo una mínima muestra.

El resultado, un esperma más saludable, un conteo de espermatozoides más alto y erecciones fuertes y muy resistentes conseguidas gracias al aumento del flujo sanguíneo hacia los cuerpos cavernosos del pene. También en el caso de la mujer, cada activo o nutriente está pensado para intensificar el orgasmo. Su cosmética mezcla sustancias como Tyrosine, necesaria para que el cuerpo produzca óxido nítrico y así la sangre fluya mejor a través de las arterias, incluidos los órganos sexuales; además de cafeína o té verde, que lubrican su vagina, aumentan la libido e incrementan la sensibilidad vaginal.

El resto son aderezos que multiplican los efectos de una desaforada pasión: diferentes ritmos de vibración y velocidad, funciones variadas para estimular el clítoris, acabados que permiten alcanzar el punto G, siliconas de tacto suave similar a la piel humana, olores intensos e incluso aptos para el paladar. Todo con tal de aprovechar las posibilidades y eludir la rutina.

Su posición se definió cuando el mercado erótico salió de la farmacia hacia fines más lúdicos y hedonistas, lo que permitió la desgenitalización de la sexualidad.

Aunque al final, la eficacia está ligada a la predisposición de cada uno, y aún no se ha inventado juguete que supla eso.

Fuente: QUO

 

Aumentan los casos de adicción al sexo en la red

USP Dexeus ha alertado de un aumento de los casos de adictos al sexo debido al ‘cibersexo’ (sexo virtual), que afecta prácticamente por igual a hombres y a mujeres.

Según un estudio de la institución sanitaria, la adicción al sexo afecta a entre un 6% y un 8% de la población, teniendo más lugar entre los hombres (85%) que en las mujeres (15%).

USP Dexeus ha explicado que la adicción al sexo es una conducta sin control sobre el comportamiento sexual que causa dependencia y síndrome de abstinencia.

“En el momento en que una conducta tan placentera como el sexo se vive como una necesidad imperiosa, se convierte en un comportamiento inevitable y deteriora las relaciones familiares, afectivas, sociales, económicas y laborales”, según señala USP Dexeus.

Además, celebra que los casos del golfista Tiger Woods y del actor David Duchovny han ayudado a hacer visible esta enfermedad, que afecta entre un 6% y 8% de la población, aunque estas cifras se deben tomar con cautela, ya que están aumentando las modalidades de adicción al sexo.

El jefe del Servicio de Psiquiatría y Psicología de USP Dexeus y experto en adicción al sexo, Josep Maria Farré, explica que “con las nuevas tecnologías y la era de Internet, la mensajería instantánea y los chats, se han descubierto nuevos casos de personas enganchadas al sexo virtual, pero la tendencia es que se expanda a conductas más mecánicas, breves, sin obligaciones ni responsabilidades.”

No existe un perfil de adicto al sexo, pero algunas características que lo identifican son un impulso alto, intenso sentimiento de culpa, autorreproches, negación, minimización y falsa percepción de control y distorsión.

Según Farré, “las personas con características impulsivas, con control deficiente y búsqueda excesiva de novedades, o con tendencia al fracaso social tienen cierta predisposición. El estrés y la baja tolerancia a la frustración también pueden llevar a desarrollar esta adicción”.

Fuente: Rompecabezas médicos

Las ventajas del cibersexo

La seguridad y el aprendizaje son las dos ventajas principales que algunos expertos encuentran en la práctica del cibersexo, entre ellos el psiquiatra y sexólogo, Facund Fora, que ha expuestos sus razones ha en el curso La nueva sexualidad en el siglo XXI, en la Universidad Internacional de Andalucía. Los expertos han constatado el aumento de estas prácticas debido obviamente al crecimiento del uso de Internet.

Según este sexólogo el cibersexo posibilita un aprendizaje sexual y la búsqueda de una pareja sin que ello comporte un riesgo de embarazo ni de contagiarse con una enfermedad de transmisión sexual. Por estas razones este experto ha pedido que no se demonice su práctica.

Se calcula que alrededor de un 15% de los usuarios puede hacer un mal uso de esta práctica que está asociada en algún grado a la prática de pedofilia y al acoso sexual a menores. También, a la infidelidad y al riesgo de adicción al sexo. En cuanto al perfil de personas que practican habitualmente cibersexo, Facund Fora ha señalado que las personas con “mayor riesgo” son aquellas con personalidades “introvertidas e impulsivas”.

Fuente: mujerhoy.com

¿Qué es el ‘sexting’?

Tecnológicamente ‘enganchados’ y amantes de la comunicación 2.0, los jóvenes llevan las redes sociales y sus ‘smartphone’ al terreno sexual con una nueva modalidad de cortejo: el ‘sexting’.

El envío de mensajes o fotos sexualmente explícitas a través de teléfono móvil, práctica conocida como “sexting“, puede ser parte del cortejo para los jóvenes de la generación de internet, según un estudio de la Universidad de Michigan.

Los investigadores han analizado el comportamiento de 3.447 jóvenes con edades de entre 18 a 24 años, y encontraron que, si bien el “sexting” es muy común, no lo asocian con conductas sexualmente arriesgadas o con problemas psicológicos.

“Estas conclusiones contradicen la percepción pública del sexting”, señaló José Bauermeister, profesor de la Escuela de Salud Pública de la UM y coinvestigador principal del estudio en un comunicado.

Bauermeister señaló que a menudo se describe como “una conducta desviada, repugnante o incluso criminal” aunque no es percibido así por este grupo de jóvenes adultos.

En este sentido, Debbie Gordon, coautora del estudio, señaló que la mayoría de las historias negativas relacionadas con el “sexting” se dan entre preadolescentes y adolescentes.

“En los grupos de edad más joven la legalidad es un problema“, señaló Gordon, quien, además, advirtió de que esos usuarios están en una fase “muy diferente de su desarrollo sexual” que los entrevistados.

El estudio, que se publicará en la revista Journal of Adolescent Health, es el primero que conecta el “sexting” con un resultado de conducta, ya que los estudios anteriores se han enfocado en los aspectos demográficos y su impacto sobre la salud, señaló Bauermeister.

Los investigadores encontraron que casi la mitad de los encuestados respondieron participaba en “sexting” y la mayoría de los que dijeron que habían recibido este tipo de mensaje señaló que también los había enviado, “lo cual sugiere que el ‘sexting’ es recíproco y probablemente ocurre entre parejas románticas”.

Según Bauermeister, la investigación del “sexting” es una pieza importante para entender cómo la tecnología afecta la sexualidad y la salud.

“Debemos prestar atención a la forma en que la tecnología influye en nuestras vidas, incluida la sexualidad y nuestros comportamientos sexuales”, añadió.

El estudio lo realizaron de manera conjunta el Laboratorio de Sexualidad y Salud, que dirige Bauermeister, y el Centro de Investigación de la Prevención (PRC por su sigla en inglés) de Michigan, encabezado por el profesor de Marc Zimmerman, también coinvestigador principal en el estudio.

Fuente: hoymujer.com

Falta de sexo provoca mal humor

Un estudio ha demostrado que la falta de sexo provoca mal humor y estrés, especialmente en las mujeres. Sigue leyendo y entérate más de las razones.

Un estudio realizado por el sexólogo Norberto Litvinoff afirma que las mujeres que no han tenido sexo durante un largo tempo tienen mal humor y son difíciles de tratar. “Quizá la persona quiere tener relaciones pero no encuentra con quien, esto puede incrementar las tendencias depresivas ya que las personas no solamente se sienten molestas sino  que también se bloquea su personalidad por el hecho de no poder conectarse con alguien”, comenta el especialista.

Al tener sexo, el cuerpo produce endorfinas que son las hormonas de la felicidad. Por lo que la vida sexual produce sensación de bienestar y es necesario para sentirse amado.

En el caso de los hombres, el mal humor relacionado al sexo se da cuando no hay intimidad con la pareja, sobre todo con la típica excusa de “me duele la cabeza”. Les provoca inseguridad, enojo, irritabilidad y tienden a recurrir a la masturbación. Por el otro lado, las mujeres necesitan más estímulos para sentirse satisfechas.

En promedio, con una “alta frecuencia orgásmica” la probabilidad de morir es menor al 50% en los hombres. Los tumores en la próstata son un tercio menos frecuentes, según un estudio de la British Journal of Urology.

En 30 minutos de sexo se queman por lo menos 85 calorías. Libera oxitocina que funciona como analgésico natural y fortalece la musculatura pélvica. Mantiene baja la presión arterial y el estrés.

Por: Ana Lucía Valladares | Fuente: Redacción starMedia